Cargando...
 Buscador



El tabaquismo y sus consecuencias.

01/Abril/2009
http://www.facebook.com/fedmexdiabetes

Diabetes Hoy
Septiembre- Octubre 2008
  vol 17 num 35, pag 38
 
De ritual ancestral a vicio mortal
El tabaquismo y sus consecuencias
 
Por Jesús Felipe González Roldán. Médico especialista en Salud Pública y Adicciones. Presidente de la Red México sin Tabaco.
 
  • Dejar de fumar puede reducir considerablemente el riesgo de desarrollar diabetes.
  • Quienes fuman y quienes no lo hacen inhalan las mismas sustancias carcinogénicas y agentes tóxicos que contiene el humo del tabaco.
 
Originario de América, el tabaco fue exportado a Europa en el siglo XVI. En México existen evidencias que reconocen su consumo por los pueblos prehispánicos quienes lo consideraban un nexo con los dioses. Desde la revolución industrial su uso como cigarro, puro, pipa y otras formas se extendió al resto del mundo. Actualmente es una práctica tristemente generalizada aunque, desde hace varias décadas sabemos que es una de las principales causas prevenibles de enfermedad y muerte y que se ha demostrado que la nicotina es una sustancia que produce adicción.
 
Números fatales
La Organización Mundial de la Salud considera al tabaco como la segunda causa de muerte en el mundo con casi 5 millones de defunciones anuales. En México, según la Encuesta Nacional de Adicciones de 2002, existen 16 millones de fumadores y 165 mexicanos mueren diariamente por esta causa, es decir, más de 60 mil muertes al año.
El costo aproximado del tabaquismo en nuestro sistema nacional de salud es de 29 mil millones de pesos anuales. Además conlleva enormes costos sociales pues los padecimientos que ocasiona se vinculan con incapacidad o muerte prematura. También es causa de ausentismo laboral y escolar pues se ha demostrado que tanto los fumadores como sus hijos, cuando se fuma delante de ellos, son susceptibles de padecer infecciones de vías respiratorias con mayor frecuencia. La economía familia resulta lastimada pues en nuestro país una cajetilla de cigarros equivale casi a la tercera parte del salario mínimo diario.
 
Panorama actual
La Encuesta Nacional de Adicciones (ENA) aplicada en 2002 nos ofrece un panorama del tabaquismo en nuestro país y nos permite plantear   acciones preventivas y regulatorias:
  • Prevalencia: Casi una de cada 4 personas entre los 12 y los 65 años de edad, en las ciudades del país, fuma.
  • Edad promedio de inicio: Los mexicanos comienzan a fumar entre los 12 y 13 años de edad, a pesar de que existe la prohibición.
  • Consumo entre mayores de edad: El tabaco es la droga de inicio para el consumo de otras como alcohol, marihuana y/o cocaína.
  • Prevalencia en mujeres: En la Encuesta Mundial de Tabaquismo y Juventud que se aplica en nuestro país, se observa que la mujer adolescente fuma al igual que el hombre.
 
 
 
 
 
 
Curiosidad y adicción
La mayoría de las personas que fuman iniciaron en la adolescencia. Y es que los  menores de edad son el grupo más vulnerable para el inicio del tabaquismo ya que son curiosos por definición y exploran todas aquellas experiencias que se les presentan; además, tienden a imitar y siguen esta conducta que ven en padres o en personas que consideran importantes. Sentirse más grande es otro incentivo para adoptar este hábito al tiempo que se piensa que tener un cigarro entre los dedos reafirma la masculinidad o feminidad de quien fuma. También vale la pena destacar la influencia de los amigos quienes incitan a probar el tabaco y la necesidad, propia de todo adolescente, de sentirse parte de un grupo.
En nuestra sociedad hay otros actores que favorecen el consumo de tabaco entre los menores como la permisividad de algunos adultos para que el adolescente fume en la casa, escuela o trabajo al tiempo que los jóvenes se ven bombardeados por publicidad de la industria tabacalera. Y, aunque tenemos leyes que lo prohíben, aun no se ha logrado una correcta aplicación de esta normatividad por lo que enfrentamos ausencia de espacios libres de humo de tabaco, principalmente, en lugares frecuentados por adolescentes como cines, boliches, discotecas. Los no fumadores, por su parte, aún no exigen su derecho a que no se consuma tabaco en su presencia.
 
Fumador involuntario
Es bien conocido el daño a la salud que el tabaco ocasiona en quienes lo consumen, sin embargo, en los últimos años se ha demostrado el perjuicio que ocasiona el tabaquismo pasivo o involuntario. El humo ambiental del tabaco contiene las mismas sustancias carcinogénicas (casi 60 ya reconocidas) y agentes tóxicos que son inhalados directamente por fumadores y por no fumadores. Se ha demostrado que el tabaquismo pasivo o involuntario es un factor de riesgo de enfermedades relacionadas a su consumo.
 
Riesgo para desarrollar diabetes tipo 2
Y quizá esta referencia constituya una sorpresa para algunos lectores: La evidencia científica demuestra que el tabaquismo es un factor de riesgo independiente para el desarrollo de tipo 2. Los últimos estudios demuestran, en contraparte, que dejar de fumar durante un periodo de 10 años en el caso de los hombres y 5 años en de las mujeres podría reducir el riesgo de presentar diabetes a niveles de las personas no fumadoras. Y es que se descubrió que el hábito de fumar y la exposición constante al humo de tabaco ocasionan una elevación temporal de los niveles de glucosa o azúcar en sangre, altera la sensibilidad a la insulina y puede inducir cambios en los vasos sanguíneos de nuestro cuerpo lo que aumenta el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular.
 
Personas con diabetes, mayores riesgos
¿Y qué pasa si ya vivimos con diabetes? Se ha comprobado que una persona que no alcanza el control de su condición de vida y además fuma presentará de manera más rápida y/o severa graves repercusiones orgánicas. Las personas con diabetes con este hábito suelen presentar un alto nivel de dependencia al tabaco lo que dificulta el abandono de la adicción sin una ayuda terapéutica. Especial mención merecen los efectos adversos del tabaquismo como uno de los más importantes factores de riesgo cardiovascular entre la población con diabetes.
 
Acciones urgentes
¿Qué podemos hacer? El tabaquismo representa un serio problema de salud pública por lo que se hace indispensable avanzar en el establecimiento de espacios 100 por ciento libres de humo de tabaco. Es necesario emprender acciones preventivas dirigidas a grupos vulnerables y a los ya fumadores al tiempo que se desarrolla conciencia sobre los daños a la salud que esta adicción tiene y se ofrecen alternativas terapéuticas. Actualmente contamos con diversas opciones desde los tradicionales sustitutos de nicotina hasta tratamientos de última generación que presenta gran porcentaje de éxito. Lo importante, para concluir, es que cualquier persona fumadora se decida de manera inmediata a dejar de hacerlo y con mayor razón aquellas que viven con diabetes.
 
******
Antiguo rito sagrado
El fuego era reconocido por los antiguos habitantes de América como un transmutador y liberador del poder de ciertas sustancias, por eso las quemaban y fumaban. El tabaco era utilizado por sus propiedades para enfocarse y centrarse en uno mismo, lo cual era un preámbulo para escuchar a los espíritus guías de la naturaleza y a los seres que habitan en otras dimensiones o planos de conciencia. El tabaco servía como preparación para escuchas a estos guías y se añadía otros ingredientes para completar el proceso. El tabaco sólo constituía entre 5% y 10% de la mezcla para fumar; el resto se componía de plantas como la salvia, lavanda, girasol, cortezas de distintos árboles y plantas secas con propiedades psicoactivas conocidas por los chamanes.
*****
Referencias:
1.        Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática / Tabacos Mexicanos S.A. de C.V.  Atlas del Tabaco en México. México: 1989.
2.        Organización Panamericana de la Salud. 43er. Consejo Directivo. 53ª Sesión del Comité Regional. El Convenio Marco para la Lucha Antitabáquica: una oportunidad para mejorar la salud pública de las Américas. CD 43/13. Washington D. C., EUA, 24 – 28 de septiembre 2001.
3.        World Health Organization. The smoking epidemic-“a fire in the global village”. 25th August, Ginebra: 1997, Press Release WHO/61.
4.        Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud. Tabaco o salud: situación en las Américas. USA: 1992, Publicación Científica No. 536. OPS/OMS, Washington D.C.
5.        World Health Organization. The world health report 1996: fighting disease, fostering development. Geneva: 1996.
6.        World Health Organization 1998. Guidelines for controlling and monitoring the tobacco epidemic. WHO, 1999 Making a difference. World Health Report, Geneva, Switzerland.
7.        Secretaría de Salud. Mortalidad 2006. Dirección General de Epidemiología, Secretaría de Salud. México: 2006.
8.        Kuri Morales P., González-Roldán JF, Hoy M.J. La Epidemia del Tabaquismo en México. Dirección General de Epidemiología / Secretaria de Salud. Mimeo. México D.F.:2002.
9.        Tapia-Conyer R, Cravioto P, Medina Mora ME, Hoy MJ, Kuri P. El consumo de tabaco en México. Encuestas Nacionales de Adicciones 1988, 1993, 1998. México D.F.: Secretaría de Salud, 2000: 53-60.
10.     Secretaría de Salud, Dirección General de Epidemiología. Encuesta Nacional de Adicciones 2002 (ENA-2002). México: 2002
11.     Camacho Solis, R. y col, Memorias: “Seminario sobre el Tabaquismo en México”, Instituto Nacional de Salud Pública / John Hopkins University / Dirección General de Epidemiología, México 2000.
12.     Kuri Morales P. Hoy Gutierrez M, González-Roldán JF. Reporte de la Encuesta Mundial sobre Juventud y Tabaco aplicada en Monterrey, México. Mimeo
13.     http://www.cdc.gov./tobacco/global/gyts/GYTS
14.     Tapia Conyer R, Kuri Morales P, Hoy Gutierrez M. Las Adicciones: dimensión, impacto y perspectivas. Cap. 6 “Tabaquismo Pasivo”. Ed. Manual Moderno, México 2001, 6:79-94.
15.     Kuri P, Alegre-Díaz J, Mata-Miranda MP, Hernández-Avila M. Mortalidad atribuible al consumo de tabaco en México. Salud Pública Mex 2002; 44 supl1:S29-S33.
16.     World Health Organization: Framework Convention on Tobacco Control. (Documents) 2000.
17.     Will JC, Galuska DA, Ford ES. Cigarette smoking and diabetes mellitas: evidence of a positive association from a large prospective cohort a positive association study. Int Journal of Epidemiology 2001; 30:540-546.
18.     Haire – Joshu D, Glasgow RE, Tibbs TL. Smoking and Diabetes. Diabetes Care 1999, 11:1987-1998
19.   Black Elk. The Sacred Pipe, the smoking rites of the Siux. Penguin Metaphysical Library, NY, USA, 1971.






Muchas gracias por tus comentarios, verifica que tu correo esté bien escrito, la Federación Mexicana de Diabetes te contestará a la brevedad directamente a tu correo electrónico.

 
 






e-planning ad

Swiffy output






Consulta nuesto aviso de privacidad