Tres actitudes diferentes ante el diagnóstico de diabetes

Home / Salud emocional / Tres actitudes diferentes ante el diagnóstico de diabetes

El desafío que supone el diagnóstico de la diabetes en la vida de cualquier persona puede ser gestionado desde diferentes actitudes, y la que elijas marcará la aceptación que tengas de la enfermedad, y con ello, tu calidad de vida futura.

Seguramente lo único que quieres es echarlo de tu vida y volver a la tranquilidad anterior, pero no es posible. Así que, ¿qué vas a hacer? ¿mirar para otro lado? ¿intentar escapar? ¿cómo se aprende a convivir con algo que no eliges?

  1.  Huir o negar

Cuando te acaban de diagnosticar diabetes, es fácil y normal tener ganas de escapar, de desaparecer, tener sentimientos de incapacidad e impotencia, de no querer enfrentarse; como nos da angustia evitamos pensar en ello y huimos del problema.

De igual manera, puedes intentar minusvalorarlo, hacer como que no ha pasado nada y seguir con tu vida negando la importancia. Esto puede que funcione durante un tiempo, pero después acaba pasando factura.

La diabetes es silenciosa pero va haciendo su efecto por dentro si no se toman las medidas adecuadas.

  1.  El victimismo

Otra reacción habitual en el período posterior al debut en diabetes es sentirse víctima de lo sucedido. Buscar un culpable entre los demás o en las circunstancias es normal y natural en un principio, pero es una actitud perjudicial a medio plazo ya que acaba minando el ánimo y suele exagerar la realidad hacia lo negativo.

  1.  El afrontamiento activo

Cuando el ser humano consigue hacer frente a lo que le atormenta, encuentra una satisfacción consigo mismo tan plena que puede llegar a sentirse bien incluso en las situaciones más difíciles.

De nada vale una actitud de rechazo y lucha contra la diabetes porque no se irá, va a permanecer ahí y tarde o temprano habrá que hacerle frente.

Adoptar una actitud positiva ante los hechos puede ayudar ya que es bien sabido que las situaciones difíciles son las que suelen sacar a la luz las capacidades más poderosas de una persona y mostrar de lo que es capaz. Hay muchas cosas que creemos que no podremos hacer hasta que las hacemos.

El verdadero reto cuando a una persona le diagnostican una enfermedad como la diabetes es “ese” aprender a vivir y cuidarse ante una circunstancia que no se ha elegido. Incorporar los cuidados, procurando que estorben lo menos posible en tu vida.

Así pues, se trata de aceptar que no se escoge lo que toca vivir sino el cómo se vive. De que cada uno se pueda contestar: ¿Cómo quiero vivir mi vida?

Fuente: Bayer Diabetes Care

actitud

Artículos Relacionados